02octubre
2020

Los hijos del pirata

No se trata de cuan malos son ellos, sino de cuan dormidos hemos estado.

Esto que vivimos es más grande que un virus, una falsa pandemia o una querella legal. Se trata de generaciones dormidas y sometidas por un estado que ha asumido (y muchas veces, replicado) el papel de un padre sobreprotector, celoso, autoritario, egoísta, corrupto y mentiroso que nos ha abusado, maleducado y engañado...

pero no queremos terminar de emanciparnos de él.

Somos hijos de piratas que nunca presentamos objeción sabiendo todos los crímenes que cometieron, porque disfrutábamos de beneficios y comodidades que inundaron nuestros egos de fantasías, nos hicieron incapaces de aceptar responsabilidades y bloquearon nuestro crecimiento, por generaciones.

No se trata de cuan malos son ellos, sino de cuan dormidos hemos estado.

No se trata de vencerles, se trata de despertar.

Una gran mayoría de personas, carente de educación emocional, asustada y agobiada, estará clamando por mayor seguridad, protección y ayudas. Europa camina hacia la esclavitud masiva y dictatorial, producto de la inmadurez social, el consumismo, la comodidad, la vista corta y por sobre todas las cosas el egoísmo.

Es lógico, es contingente, es física.

Eso no lo va a cambiar ninguna carta ni manifestación, la tendencia que presenciamos está apoyada por millones de personas que están dispuestas a tolerar mucho más abuso antes de verse fuera de la gracia de papá pirata.

HOY, ser disidente implica crecer, crecer implica replantearse cosas y cambiar en lo más profundo, eso toma tiempo y cuesta; por eso requiere paciencia, humildad.

Todo va a cambiar: nuestra economía, sociedad, nuestro concepto propio, nuestros amigos, metas y planes.

El reto es para todos, uno solo : emanciparnos de "papá pirata".

English Spanish