03diciembre
2020

Mentalidad Simbiótica Vs Mentalidad parasitaria

Una dualidad que tienes que conocer para poder continuar tu camino de crecimiento espiritual

Me encantan las dualidades, sobre todo, aquellas que rigen nuestras vidas aunque la mayoría de las personas ni se den cuenta.

Me fascina hacer ver lo que siempre ha estado pero nadie nota; con el tiempo  he aprendido cómo funciona  esta ceguera de la cotidianidad y me he dedicado a revisar cada rincón de mi realidad (y la tuya) buscando lo que se esconde a plena vista.

Esta que te traigo hoy es una de las más viejas, no es tema hot; pero una vez que la veas, nada será igual.

Existen dos mentalidades eternamente confrontadas desde los inicios de nuestra historia, presentes a todo nivel: psicológico, interpersonal, social, político, geogpolítico, científico, comercial, etc.

En cada nivel ha sido llamada de formas distintas; no voy a ahondar en eso, te la presentaré de una vez y tu sabrás:

Mentalidad Simbiótica Vs Parasitaria

Es como una especie de "los buenos vs los malos" pero sin la emotividad y simplismo infantil con el que solemos analizarlo todo, con un basamento biológico que te permitirá entenderlo más profundamente; las cosas no son tan sencillas como piensas. 

Mentalidad simbiótica

Simbiosis es un tipo de relación entre seres vivos en las que ambos se benefician de la relación; si, es un término tan simple como elegante que representa la justicia y estabilidad con la que todos esperamos que funcione el mundo.

La mentalidad simbiótica es un paradigma o modo de vida basado en la cooperación como vía principal para la consecución del beneficio.

Esta mentalidad entiende el entorno como parte del ser y viceversa pues comprende que todo lo que existe forma parte de un mismo ejercicio creador de vida que se rige por las mismas leyes, aplicadas de  forma fractal a todos sus niveles. Cada integrante de un sistema tan importante como la otra.

La mentalidad simbiótica considera fundamental el respeto a todos los seres vivos y sus experiencias como un valor más importante que la búsqueda del beneficio de uno o alguno de los integrantes. 

Muchos científicos opinan, a diferencia del darwinismo que gobierna dogmáticamente nuestras vidas,  que es la simbiosis la responsable de la evolución de  la vida en nuestro planeta:

Lynn Margulis hizo otra aportación fundamental a la biología al colocar la simbiosis como uno de los mecanismos iniciales de la evolución, con su teoría de la aparición de las células eucarióticas por incorporación simbiótica de células procarioticas, hoy totalmente aceptada por la comunidad científica, y que está en franco contraste con la idea darwinista de competencia feroz entre toda la naturaleza. Lynn Margulis, incluso, ha postulado que la simbiogénesis sería la principal herramienta de diversidad biológica.

Una tercera vía para la evolución: la gran apuesta de Máximo Sandín

Otra de las ideas centrales de Máximo es que "la evolución es grupal, no individual, solo se puede comprender desde una visión de conjunto. No es un fenómeno individual y al azar sino un proceso de cambios colectivos donde los organismos responden de un modo sincronizado a los estímulos del entorno."

Mentalidad parasitaria

Entendamos primero el parasitismo:

El parasitismo es un proceso que permite a una especie mejorar su capacidad de supervivencia a costa de otra, a quién utiliza para satisfacer sus necesidades básicas. Un parásito es un organismo que vive a costa de otra especie. 

El parásito es un depredador: su sustento es parte de la energía vital del huésped, el parásito no se detiene, no advierte, no cuida al huésped, cuando éste muere, busca otro.

Así como depende del perjudicar a un huésped para vivir, cuando el huésped se libera del parásito, éste muere (si no encuentra otro huésped, claro). El parásito es por definición incapaz de sobrevivir en una relación simbiótica; pues no tiene nada que ofrecer y todo por quitar.

Algunos parásitos son invisibles

Pero no porque así sean sino porque no podemos verlos, ya sea porque el parásito ha desplegado alguna estrategia o porque no estamos lo suficientemente despiertos para notarlo.

Invisibilidad por ignorancia del huésped

Muchas veces los parásitos son tan chicos que el huésped no los tiene en cuenta; incluso puede llegar a morir sin relacionar su muerte con  el parásito. La ignorancia del huésped es clave para que el parásito pueda prosperar.

Algunos parásitos convierten a sus víctimas en zombies y controlan sus movimientos. Este video muestra la genialidad del hongo parásito Cordyceps.

La literatura se enfoca en parásitos biológicos y por eso muchos no logran ver que el fenómeno está presente en todos los niveles de la vida humana.

El fenómeno del sapo en la olla

Las relaciones parasitarias tienen una especial cualidad de ser muy difíciles de detectar gracias a lo paulatino del avance de la infección; el parasitismo se apoya de un principio vital que podemos llamar El principio del sapo en la olla.

Si pones a un sapo en una olla con agua y la calientas gradualmente, notarás que, si no lo espantas, el sapo no salta: éste se adapta a la temperatura del agua y continuará adaptándose a cada ligero incremento; cuando el agua llega a temperatura mortales, el sapo, que ya le encantaría saltar de la olla, simplemente no puede por estar demasiado débil y cansado debido a los esfuerzos que ha realizado para adaptarse a la temperatura.

Casi todos concluyen que lo que mató al sapo fue el agua hirviendo… cuando en realidad fue su incapacidad para decidir CUÁNDO saltar.

Invisibilidad planificada

Como el mosquito y el murciélago vampiro, muchos parásitos segregan sustancias que anestesian al huésped para que éste no se de cuenta de que está siendo chupado

El parásito Cymothoa exigua chupa la sangre de la lengua hasta que el órgano muere; se hace pasar por la lengua del pez y se alimenta de su sangre.

El parásito vive de parasitar, su evolución va en ese sentido; millones de años de evolución han dado pie a mecanismos parasitarios mucho más efectivos y complejos de los que tu puedas imaginar.

La mentalidad parasitaria es entonces, un modo de vida basado en el enriquecimiento de una entidad o grupo a partir del empobrecimiento del otro, basada en el abuso. La energía sólo fluye en un sentido.

Enciende tu detector de parásitos

Podrás encontrar relaciones parasitarias en todos los niveles de la vida humana, no es necesario que sean dos especies diferentes ni que el parásito sea un gusano o una bacteria; también puede tratarse de una persona, una empresa o un gobierno; no los llamamos así pero se comportan igual.

Actualmente las personas ven como riquezas o recursos sólo a cosas como dinero, tierras, posesiones y títulos; asimismo  ven como energía solamente a las manifestaciones más burdas de la misma : luz, gas, petróleo, etc...  básicamente, lo que sabemos de energía nos lo dijo la TV.

En realidad somos extremadamente pobres cuando se trata de comprender y gestionar los factores que nos dan (y que nos quitan) energía, sobre todo emocional. 

Es posible sin embargo, revertir esta tendencia comprendiendo que nuestra vida está determinada por intercambios de energía en muchos niveles además de lo material.

El parasitismo  es también un viaje emocional: tanto el parásito como el parasitado transitan un proceso evolutivo que les llevará de un estado a otro.

El viaje del parasitado tiene que ver con aprender a detectarlos ( o no) y liberarse de ellos ( o no). 

El viaje del parásito es aprender a llevar una vida sin abusar a otros, morir o encontrar a otro huésped.

Cuando aprendes a ver el mundo en términos de los intercambios emocionales, tu visión se  expande y comienzas a detectar, entre otra larga serie de cosas, a los parásitos:

  1. Quiénes / qué son
  2. Cómo operan
  3. Por qué fuiste parasitado / qué tienes que aprender de esa relación
  4. Qué debes hacer para trascender esa relación
  5. Qué debes hacer para no volver a ser parasitado

Identifica ambos tipos de mentalidad en todos los aspectos de tu vida

Ambas mentalidades han coexistido y desde hace milenios actúan en todos los rincones de tu existencia. Tu mismo tienes ambas tendencias colindando en tu vida.

Nadie se escapa, las ciudades son colonias que deben su inconsciente apogeo y aparente prosperidad a una relación catastróficamente parasitaria con el planeta; el parasitismo es el origen del estilo de vida consumista y ególatra que vemos a diario en nuestro entorno.

Vuelve a mirar; tu relación de pareja, tus amistades, compañeros de trabajo... incluso esos por los que votaste pueden estar parasitándote sin que te des cuenta.

Más importante que juzgar a los pobres parásitos es aprender a identificar cuándo vives una relación parasitaria (activa o pasiva) y cuándo vives una relación simbiótica. Dependiendo de qué papel estás jugando, tu viaje es muy diferente.

Éste es un momento en el que la mentalidad parasitaria parece estar tomando cada vez más fuerza y amenaza con desbalancear la ecuación; sin embargo toda acción tiene una reacción; la mentalidad simbiótica se prepara para retornar el balance a nuestro ecosistema.

Algunas  personas están aprendiendo a identificar los parásitos que empobrecen su vida y a erradicarlos mientras que la mayoría se comporta como la hormiga del documental.

La pregunta de siempre: ¿Cuál es tu lado?.

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